






ENTREGA DE DOCTORADOS EN CIENCIAS PENALES
El 11 de diciembre del 2007 se llevó a cabo la Ceremonia de Entrega de Grados del Doctorado en Ciencias Penales del Instituto de Ciencias Jurídicas de Estudios Superiores. El acto se realizó en el Anfiteatro Simón Bolívar del Antiguo Colegio de San lldefonso, con la presencia de la Ministra Olga María del Carmen Sánchez Cordero: en dicha ceremonia se impuso el birrete y la muceta a ocho egresados de esta Casa de Estudios.

El presidium, de izquierda a derecha, la Mtra. Gloria Rosa Santos Mendoza, el Dr. Enrique González Barrera, la Dra. Olga María del Carmen Sánchez Cordero, el Dr. Arturo Baca Rivera, y el Dr. Héctor González Estrada.
La Dra. Olga María del Carmen Sánchez Cordero al momento de exponer su felicitación a los nuevos Doctores.


Dr. Rafael Guerra Álvarez, Dr. José Eligio Rodríguez Alba, Ramón Alejandro Sentíes Carriles y el Dr. Julio Humberto Hernández Fonseca.

Ceremonia de Entrega de Grado de Doctor en Ciencias Penales, de izquierda a derecha: Dr. Ricardo Romero Vázquez; Dr. José Eligio Rodríguez Alba; Dr. Juan Carlos Ortega Castro; Dr. Rafael Guerra Álvarez; Mtro. Roberto Rodríguez Hernández; Mtra. Gloria Rosa Santos Mendoza; Dr. Enrique González Barrera, Director del Instituto de Ciencias Jurídicas de Estudios Superiores; Dra. Olga María del Carmen Sánchez Cordero, Ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; Dr. Arturo Baca Rivera; Dr. Héctor González Estrada; Mtro. Juan Hugo MoralesMaldonado; Dra. Maria Virginia Ramirez Silva; Dr. Julio Hernández Fonseca; Dr. Humberto Manuel Roménfranco; Dr. Jorge Mario Pardo Rebolledo; y Dr. Ramón Alejandro Sentíes Carriles.
Discurso pronunciado por la Dra. Olga María del Carmen Sánchez Cordero, Ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la ceremonia de Entrega de Doctorados en Ciencias Penales
Honorables Miembros del Presídium.
Queridos Doctores que hoy reciben su grado.
Estimados Familiares que nos acompañan.
Amigos todos.
Pensé mucho en las palabras que el día de hoy quería compartir con ustedes, y vinieron a la mente dos de ellas, precisamente las insignias del Doctor en Derecho, que son el Respeto y la Dignidad. Con estas dos palabras quisiera hacer una cita de una escritora española del siglo XIX, Concepción Arenal, que dice:
«La dignidad es el respeto que una persona tiene de sí misma, y quien la tiene no puede hacer nada que la vuelva despreciable a sus propios ojos».
ENTREGA DE DOCTORADOS EN CIENCIAS PENALES
El 11 de diciembre del 2007 se llevó a cabo la Ceremonia de Entrega de Grados del Doctorado en Ciencias Penales del Instituto de Ciencias Jurídicas de Estudios Superiores. El acto se realizó en el Anfiteatro Simón Bolívar del Antiguo Colegio de San lldefonso, con la presencia de la Ministra Olga María del Carmen Sánchez Cordero: en dicha ceremonia se impuso el birrete y la muceta a ocho egresados de esta Casa de Estudios.

El presídium, de izquierda a derecha, la Mtra.Jueza Gloria Rosa Santos Mendoza, el Dr. Enrique González Barrera, la Dra. Ministra Olga María del Carmen Sánchez Cordero, el Dr. Arturo Baca Rivera y el Dr. Héctor González Estrada.

La Dra. Olga María del Carmen Sánchez Cordero al momento de exponer su felicitación a los nuevos Doctores.

Dr. Juez Rafael Guerra Álvarez, Dr. Juez José Eligio Rodríguez Alba, Dr. Magistrado Ramón Alejandro Sentíes Carriles y el Dr. Magistrado Julio Humberto Hernández Fonseca.

Ceremonia de Entrega de Grado de Doctor en Ciencias Penales, de izquierda a derecha: Dr. Mag. Ricardo Romero Vázquez; Dr. Juez José Eligio Rodríguez Alba; Dr. Mag. Juan Carlos Ortega Castro; Dr. Juez Rafael Guerra Álvarez; Mtro. Roberto Rodríguez Hernández; Mtra. Jueza Gloria Rosa Santos Mendoza; Dr. Enrique González Barrera, Director del Instituto de Ciencias Jurídicas de Estudios Superiores; Dra.Olga María del Carmen Sánchez Cordero, Ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; Dr. Arturo Baca Rivera; Dr. Juez. Héctor González Estrada; Mtro. Juez Juan Hugo Morales Maldonado; Dra. Maria Virginia Ramirez Silva; Dr. Mag. Julio Hernández Fonseca; Dr. Mag. Humberto Manuel Román Franco; Dr. Mag. Jorge Mario Pardo Rebolledo y Dr. Mag. Ramón Alejandro Sentíes Carriles.
DISCURSO PRONUNCIADO POR LA DRA. OLGA MARÍA DEL CARMEN SÁNCHEZ CORDERO, MINISTRA DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN EN LA CEREMONIA DE ENTREGA DE DOCTORADOS EN CIENCIAS PENALES
Honorables Miembros del Presídium.
Queridos Doctores que hoy reciben su grado.
Estimados Familiares que nos acompañan.
Amigos todos.
Pensé mucho en las palabras que el día de hoy quería compartir con ustedes, y vinieron a la mente dos de ellas, precisamente las insignias del Doctor en Derecho, que son el Respeto y la Dignidad. Con estas dos palabras quisiera hacer una cita de una escritora española del siglo XIX, Concepción Arenal, que dice:
"La dignidad es el respeto que una persona tiene de sí misma, y quien la tiene no puede hacer nada que la vuelva despreciable a sus propios ojos".
Este recinto, como ya nos reseñó nuestro maestro de ceremonias, es sin lugar a dudas uno de los pocos lugares entrañables, íntimos y apartados que la ciudad guarda todavía en sus entrañas para ciertos privilegiados, como lo somos el día de hoy todos nosotros.
Los murales nos permiten la posibilidad del diálogo, lo permite su diseño arquitectónico, su acústica maravillosa, nos permiten no sólo pensar, sino sentir y ser.
Por los asientos que hoy todos ustedes ocupan, sobre todo ustedes queridos doctores, han pasado generaciones de hombres y mujeres brillantes, sabios de México, pero también han pasado personas sencillas, jóvenes que son el alma de México y que la Universidad Nacional forja con cada uno de sus eventos, ya sean académicos, ya sean de difusión de la cultura o ya sean, como el día de hoy, la entrega de estos grados de Doctor.
Por eso me siento no solamente honrada sino feliz de estar en medio de ustedes, emocionada al asistir a la ceremonia en la que se les entregará el grado de Doctor en Ciencias Penales, que el Instituto de Ciencias Jurídicas de Estudios Superiores les confiere.
Señores doctores, al recibirlo la tarde de hoy, tengan presente para el resto de su vida que la Dignidad que representan los símbolos externos de su Toga y de su Birrete la deben portar siempre como divisa y como estandarte de su ejercicio profesional, porque precisamente el hecho de conferirles el día de hoy este grado les obliga sin duda a ello.
La Dignidad es un estado de equilibrio, es una disciplina moral, mental y física que requiere la aceptación de una norma de proceder o de un código de conducta; la Dignidad exige una dosis importante de autodisciplina, de conciencia de nuestro propio comportamiento, por tanto esta Dignidad que hoy se les confiere les obliga por principio de cuentas al Respeto, pues la primera actitud que sugiere la consideración de la Dignidad de todo Ser Humano es la de Respeto y la de rechazar cualquier manipulación.
En toda acción, intención, en todo fin, en todo medio debemos tratar siempre a cada uno, empezando por nosotros mismos, y a los demás, con el Respeto que corresponde a su Dignidad, a su Valor como personas.
El abogado, pero diría yo en general el ser humano, esencialmente necesita tener presentes estos principios para dejar huella de su paso por esta vida, y todos lo sabemos, una vida fugaz.
La Dignidad y el Respeto, por sobre cualquier otro valor, para quienes aspiramos a ejercer cabalmente el Derecho, deben ser sin duda baluartes imprescindibles, bastiones que nos deben acompañar siempre, porque la tarea de construir una nación más justa y equitativa, que finalmente es uno de los objetivos por los que ustedes y nosotros nos preparamos estudiando, debe ser sin duda la premisa fundamental en nuestra vida profesional. El Derecho, y por consecuencia el Respeto y la Dignidad como insignias del grado de Doctor, que también le son inherentes, se vuelven blasones para lograrlo.
El papel del abogado, el del jurista, el del magistrado, el del juez, profesiones que muchos de ustedes desempeñan, va definiendo en cada sociedad el verdadero significado del Derecho, porque con el esfuerzo que ustedes han hecho, tanto para concluir sus estudios, como su carrera y su vida profesional, transforman la manera de pensar, de definir, de ejercer, de comprender y valorar al Derecho en nuestra sociedad mexicana; con este esfuerzo,notable, en el entendido de que todos son ya destacados profesionistas, son compañeros míos, nos demuestran que construir el Derecho es una labor que tenemos los abogados para toda la vida, pero sobre todo que la educación, como nos lo ha dicho el Director, es clave, es herramienta, es medio para descubrir que somos libres y que podemos servir a los demás con esa libertad.
La función que desempeña el abogado es fundamental en la sociedad, pero lo es hoy más que nunca, porque en los profesionales de la Ciencia Jurídica se funda la esperanza de construir uno de los más altos ideales modernos: El Estado Democrático y Constitucional de Derecho.
Su responsabilidad en este sentido es ahora doble, porque además de poner sus conocimientos al servicio de quienes los necesitan, cada uno en la labor que desempeña, están obligados hoy más que muchos otros a mejorar nuestro sistema jurídico a todos los niveles, en ello deben centrar gran parte de sus esfuerzos.
Sigan ejerciendo la profesión con la Aristocracia Intelectual, como lo han venido haciendo, pues solamente alguien con el entusiasmo suficiente para mejorar en lo personal puede ejercer el Derecho de esta manera.
Por todo ello quiero reiterar mi agradecimiento a las autoridades del Instituto de Ciencias Jurídicas de Estudios Superiores, en especial a su Director, el Doctor Enrique González Barrera, por hacer que la educación siga siendo prioridad y por permitirme esta tarde transmitirles a ustedes estas ideas; esperando que sigan cosechando éxitos y triunfos en todos y cada uno de los actos de su vida.
Muchas gracias

Dra. María Virgina Ramírez Silva invistiendo con la muceta al Dr. Sentíes Carriles

Dr. Jorge Mario Pardo Rebolledo dirigiendo unas palabras a nombre de los egresados del Doctorado en Ciencias Penales

Dr. Romero Vázquez invistiendo con la muceta por la Dra. María Virginia Ramírez Silva

Dr. Héctor González Estrada al momento de hacer la Relatoría de los alumnos del Doctorado en Ciencias Penales

Mtra. Gloria Rosa Santos Mendoza, Dr. Enrique González Barrera y Dra. Olga María del Carmen Sánchez Cordero al momento de clausurar la ceremonia

Dra. Sánchez Cordero haciendo entrega de Grado al Dr. Román Franco

Momento en que el Dr. Romero Vázquez recibe de manos de la Dra. Olga María del Carmen Sánchez Cordero su Grado

Dr. José Eligio Rodríguez alba con el Grado que lo acredita como Doctor en Ciencias Penales

Momento en que el Dr. Julio Humberto Hernández Fonseca recibió el grado de Doctor en Ciencias Penales

La Dra. Olga María del Carmen Sánchez Cordero hace entrega del grado de Doctor

Dr. Juan Carlos Ortega Castro mostrando orgulloso el Grado de Doctor en Ciencias Penales

Dr. Rafael Guerra Álvarez mostrando el Grado que lo acredita como Doctor en Ciencias Penales

Dr. Jorge Mario Pardo Rebolledo muestra con beneplácito su Grado
Fotos de la ceremonia: Entrega de doctorados.

Dr. Mag. Juan Carlos Ortega Castro, Dr. Mag. Jorge Mario Pardo Rebolledo, Dr. Mag. Humberto Manuel Román Franco y el Dr. Mag. Ricardo Romero Vázquez.

Dr. Enrique González Barrera, dirigiendo su mensaje a los nuevos Doctores en Ciencias Penales.

Dr. Mag. Hernández Fonseca siendo investido con la muceta.

Dr. Mag. Ortega Castro es investido con la muceta por la Dra. Maria Virginia Ramirez Silva.

Momento en el que el Dr. Juez Guerra Álvarez es investido con la muceta.

Dr. Mag. Pardo Rebolledo en el momento de ser investido con la muceta.

Dr. Juez Rodriguez Alba es investido con la muceta por la Dra. Maria Virginia Ramírez Silva.

Dr. Mag Román Franco en el momento de ser investido con la muceta.

Dra. María Virgina Ramírez Silva invistiendo con la muceta al Dr. Mag. Sentíes Carriles.

Dr. Mag. Jorge Mario Pardo Rebolledo dirigiendo unas palabras a nombre de los egresados del Doctorado en Ciencias Penales.

Dr. Mag. Romero Vázquez siendo investido con la muceta por la Dra. María Virginia Ramírez Silva.

Dr. Juez Héctor González Estrada al momento de hacer la relatoría de los alumnos del Doctorado en Ciencias Penales.

Mtra. Jueza Gloria Rosa Santos Mendoza, Dr. Enrique González Barrera y Dra. Ministra Olga María del Carmen Sánchez Cordero al momento de clausurar la ceremonia.

Dra. Ministra Sánchez Cordero haciendo entrega de Grado al Dr. Mag. Román Franco.

Momento en que el Dr. Mag. Romero Vázquez recibe de manos de la Dra. Ministra Olga María del Carmen Sánchez Cordero su Grado.

Dr. José Eligio Rodríguez Alba con el Grado que lo acredita como Doctor JUez en Ciencias Penales.

Momento en que el Dr. Mag. Julio Humberto Hernández Fonseca recibió el grado de Doctor en Ciencias Penales.

La Dra. Ministra Olga María del Carmen Sánchez Cordero hace entrega del grado de Doctor.

Dr. Mag. Juan Carlos Ortega Castro mostrando orgulloso el Grado de Doctor en Ciencias Penales

Dr. Juez Rafael Guerra Álvarez mostrando el Grado que lo acredita como Doctor en Ciencias Penales.

Dr. Mag. Jorge Mario Pardo Rebolledo muestra con beneplácito su Grado.
DISCURSO DEL DR. Mag. JORGE MARIO PARDO REBOLLEDO, CON MOTIVO DE LA ENTREGA DE GRADO DE DOCTOR EN CIENCIAS PENALES
“De altos espíritus es aspirar a cosas altas”
Miguel de Cervantes Saavedra.
Doctora Olga Maria del Carmen Sánchez Cordero de Garcia Villegas, Ministra de la suprema Corte de Justicia de la Nación.
Maestro Enrique González Barrera, Director del Instituto de Ciencias Jurídicas de Estudios Superiores.
Autoridades, Maestros y alumnos de nuestra Institución.
Familiares y Amigos de los Graduados.
Señoras y señores.
Es una gran distinción y motivo de orgullo para su servidor, ser el portavoz de mis compañeros, Doctores en Ciencia Penales, en esta ocasión tan especial para nosotros en que recibimos la constancia del logro alcanzado.
Ante todo debo expresar enfaticamente que nos sentimos muy honrado de contar con la presencia de todos y cada uno de ustedes y agradecidos de poder compartirles en este majestuoso escenario la alegría y la dicha de la meta alcanzada.
Hace ya muchos años, fuimos testigos de la génesis de la que ahora es el Intituto de Ciencias Jurídicas de Estudios Superiores. Pudimos percartarnos, en toda su demensión, de lo inalcanzable que parecía la empresa en aquellos momentosiniciales, pero también podemos dar constancia del trabajo incansable, el espíritu invencible y el empeño contagioso de nuestro Director, Don Enrique González Barrera; he aquí, Maestro, un grupo de Doctores egresados de nuestro Instituto, es tiempo ahora de cosechar los frutos de cuatro años de esfuerzo.
Su Instituto, Nuestro Instituto, dia con dia se gana un lugar importante de el ámbito académico de nuestro país, y hoy es una bella realidad cristalizada a base de trabajo y la dedicación de un grupo de mujeres y hombres que, alentados por la energía que usted, Señor Director, les transmite , no han puesto límites a sus sueños.
Los nueve juzgadores, tanto del Poder Judicial del distrio Federal, como del Poder Judicial Federal, que es este acto recibimos el grado de Doctor en Ciencias Penales, hemos experimentado el placer de formar parte de ese equipo exitoso y gracias a la buena disposición para integar dentro del doctorado un grupo formado exclusivamente por administradores de justicia, a las facilidades y apoyo recibidos y al compromiso que las autoridades de esta Institución de justicia es nuestro país, hemos podido dar un paso más en nuestra formación Profesional.
La es una hermosa pintura llena de relieves conformados de largos caminos, algunos grices y dificiles y otros rectos y sencillos; sin embargo, el andar a través de todos ellos es el final lo que constituyela alegría de vivir. Hoy llegamos al final de uno de esos caminos, y aunque no fue fácil, la voluntadfue siempre firme y no cesó en el deseo de llegar a la cima. El alcanzar la cúspide anhelada nos dejé la enorme satisfacción del deber cumplido.
Decía Aristoteles que “El hombre nada puede aprender sino en virtud de lo que sabe”
La obtención del grado de Doctor en Derecho con el cuál se nos distingue en esta noche enriquese nuestra vocación, y nos reitera que como servidores públicos este no es sólo un logro personal, sino un compromiso con la sociedad a la que servimos, ya que la trascendencia de la función de un juzgador conlleva la enorme responsabilidad ante las instituciones de nuestro país y ante la poblacipon en general, de mantener la paz mediante el respeto y la correcta aplicación del Derecho.
Estoy convencido de que el impartir justicia es un privilegio que debemos ejecutar con todo respeto y dignidad, y para ello la preparación debe de ser una constante.
Es la Educación y en la Institución recaen los cimientos de la nación, el que más sabe debe comprometerse a utilizar lo aprendido en beneficio de los demas, ya que tiene el deber de compartir el conocimiento, sin perder de vista, con humildad, que los hombres no somos nada, los principios lo son todo.
Finalmente, lo que podemos ofrecer a quienes servimos es el desarrollo de nuestras capacidades y el amor que pongamos el compromiso asumido para cumplir una misión.
La ciencia del Derecho no es estática, la sociedad esta en un continuo cambio, es por ello que el eestudio cotidiano ejercita la autonomía, la libertad y el respeto a los derechos del hombre y de los ciudadanos.
Es el desempeño de nuestras labores debemo reflexionar respecto de lo que la sociedad espera de sus juece, pienso que con todo derecho se exige que la justicia debe guardarse en manos de aquellos que sin importar ninguna adversidad han hecho de su carrera un apostolado, de aquellos que son solidarios con sus semejantes e incondicionale con sus convicciones, que se demuestran a través de retos de lo que son capaces de hacer. Que entienden ue la unica forma de trascender es por medio de sus actos y que saben que el éxito sólo se alcanza con honestidad, estudio y esfuerzo constante. La actualización permanente se ha convertido en un deber profesional, sabemos que mientras más preparados estemos, nos fortalecemos a nosotros mismos y a la Intitución de la cual nos sentimos muy orgullosos de pertenecer. La impartición de justicia es un compromiso de vida, inherente a nuestra esencia y que demanda la continua capacitación.
La sociedad esté avida de jueces cada vez mejor preparados. Ya lo dijo Eduardo Couture en su Decalogo: “estudia: el Derecho se transforma constantemente, sino sigues sus pasos, serás cada día menos abogado”. En esta noche inolvidable para mis compañeros graduados, y el de la voz, cobra especial relevancia la asistencia de la Doctora Olga María del Carmen Sánchez Cordero, Ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, cuya presencia enaltece aún más está ceremonia. Su investidura como miembro del más alto Tribunal de la República nos enriquece y nos compromete, su conocimiento del Derecho, su tenacidad y dedicación nos motivan para seguir adelante.
Sin duda, es esta ceremonia se encuentra con nostros una de las más destacadas juristas del país, sus capacidades y talentos profesionales son de sobra conocidos y reconocidos al más alto nivel, además de ser un ejemplo a seguir. Pero ante todo, queremos destacar nuestra admiración a la mujer perceverante, valiente, solidaria y luchadora, que jamás ha antepuesto sus muy destacados méritos y reconocimientos, tanto profesionales como laborales, a la inmensa calidad humana y el trato cálido que nos regala cada vez que tenemos el privilegio de acercarnos a ella.
Señora Ministra, sepa usted que en el desarrollo del esfuerzo que ahora culmina, siempre estuvo presente su ejemplo en nostros, tanto porque seguimos con vivo interes su trayectoria, como porque el aula en la que se impartió el doctorado lleva, con toda justicia, su nombre. Gracias señora por acompañarnos, ahora en persona, también en esta ceremonia.
Antes de concluir, estimo necesario a nombre de mis compañero, hacer participe nuestra infinita gratitus, sincero, reconocimiento y amor incondicional a nuestras familias, que constituyen el motor principal que no impulsó hacia adelante al tiempo que los destinarios de todos nuestros logros y esfuerzos. Sin el apoyo, cariño, comprensión y fuerza que recibimos con ustedes, no hubiera sido posible alcanzar esta meta.
Gracias una vez más, gracias siempre.
Doctor Constancio Carrasco Dazo;
Doctor Rafael Guerra Álvarez;
Doctor Julio Humberto Hernández Fonseca;
Doctor Juan Carlos Ortega Castro;
Doctor José Eligio Rodríguez Alba
Doctor Humberto Manuel Román Franco;
Doctor Ricardo romero Vázquez;
Doctor Ramón Alejandro Santos Carriles;
Recordemos que el verdadero triunfo es aquel que se alcanza cuando uno es capaz de superar los propios retos y miedos y cuando cada acción de uno mismo sobrepasa a la anterior.
Muchas felicidades a todos y muchas gracias.
